La Sierra Madre Oriental entra en el estado de Coahuila por territorio de Arteaga, se divide en ramales y se continúa en formas caprichosas y abruptas hacia el noroeste. En esta zona del sureste de Coahuila, es donde están algunos de los puntos más altos del estado.

Siempre me llamó la atención conocer algún bosque de una cima monañosa, así que me dirigí al poblado de Bella Unión, cerca del Saltillo para subir su sierra.

Su forma de pendientes suaves, rocosas y de laderas boscosas es hermosa, se veía fácil la subida y me invitaba a explorarla.

Fué una sorpresa que al llegar a la falda de la sierra me encontré con un arroyo de frías y cristalinas aguas en pleno altiplano. Además también hay restos de un antiguo acueducto para llevar esas aguas al poblado.

Las faldas de la sierra son muy rocosas y áridas, mucha lechuguilla y gobernadora, pero al subir acompañado de mi quiote de maguey que hacía a la vez de tercer pie de apoyo, pude ver cómo cambiaba esa aridez a un paisaje de matorral submontano, con enredados encinos chaparros que ocupaban cada rincón de los cañones y voladeros, percibiendo ese característico aroma a sierra.

Ahí pude darme cuenta de la diversidad de biznagas que tenemos, ví muchas y de muy variadas formas, había pequeñas y globosas, de pocos centímetros y otras enormes, cilíndricas de más de 1 metro de altura.

Algunas biznagas me recibieron con su mejor gala de flores con pétalos morados...

Después de algunas horas de escalar la sierra, llegué a los manchones de bosques de oyameles combinados con encinos, desde ahí podía ver el altiplano.

Pude ver muchos oyameles que tenían sus troncos negros a causa de pasados incendios, así que bauticé esa sierra como "Sierra Quemada".

Me sentía como los primeros colonizadores al estar sólo con la sierra, no pude evitar bautizarla y creo que se escucha mejor... Sierra Quemada.