Los hechos hablan mucho más que las palabras, por eso la acción de reconocer la labor social y humana de un hombre importante dentro de la Historia de Nueva Rosita, como lo es el Sr. John W. Kniffin, es loable.

El Consejo Empresarial de Nueva Rosita, A.C., ha tenido la iniciativa de hacer un homenaje póstumo en su honor, por la razón de haber sido un neorrositense distinguido y el haber forjado el desarrollo de un mineral pujante como lo fué en sus incios Nueva Rosita, allá en la segunda década del siglo XX.

Una de las razones del homenaje, es el rescate de nuestra identidad. Saber quienes somos, de donde venimos y de qué manera nos desarrollamos como población, para así entendernos mejor y preservar nuestras raíces.

Que la juventud conozca su Historia es un deber, no podemos ignorar nuestros orígenes, no debemos torcer nuestra Historia a beneficio personal... debemos difundir los hechos que nos dieron identidad.
El homenaje póstumo se celebró el Viernes 17 de Abril de 2009 en el mausoleo que guarda los restos del Sr. John W. Kniffin en el panteón antiguo de Nueva Rosita, Coahuila, conocido como "El Cinco".

Entre los invitados y público en general, se contó con la asistencia y participación del gerente de IMMSA Planta Nueva Rosita, el Ing. Miguel Ángel González González, el alcalde de Nueva Rosita, el Sr Oscar Ríos Ramírez, el presidente del Consejo Empresarial de Nueva Rosita, el Lic. Raúl Olivares Hinojosa, el investigador y escritor Dr. Leonel Rodríguez, así como servidores públicos del Estado de Coahuila y los medios de comunicación locales, escritos y electrónicos.

La ceremonia fué presidida por el Lic. Alberto Lozano, quien fué llamando uno a uno de los participantes en el homenaje para así conocer más acerca de los hechos del Sr. John W. Kniffin.
Como antecedente debemos saber que John Wooford Kniffin nació en la Unión Americana, en el estado de New Jersey en 1886.
Llegando al mineral de La Rosita en el estado de Coahuila en los primeras décadas del siglo XX, como Ingeniero Constructor de la Compañia Carbonífera de Sabinas, S.A.

Para 1923 ya fungía como Gerente de la ASARCO (American Smelting and Refining Company) en el mineral de Nueva Rosita, el cuál se había cambiado a pocos kilómetros del lugar original, con todos los esfuerzos que ésto significó en el traslado de casas y maquinaria minera al nuevo tiro No. 6

El mineral de Nueva Rosita, fué planeado y trazado cuidadosamente en Nueva York.

Documentos de la época (1921) nos señalan los detalles en la construcción del Mineral, tendría teatro, club, cine, hospital, hotel, oficina de correos, red de hidrantes, iglesia y casas para los trabajadores de la Compañía. En fin, tendría los niveles de cualquier mineral de la época en los Estados Unidos.
A John W. Kniffin, le tocó la urbanización y el desarrollo de la población, en su período como gerente de la Compañía se le conoció por sus cualidades humanas con los trabajadores, siempre pendiente a la educación de los hijos de los mineros.

En su gerencia, se fundó el Sindicato de Obreros Revolucionarios "Ricardo Flores Magón", supo llevar las relaciones sindicales con armonía, siempre colaborando en el desarrollo de la población, de manera tal que los habitantes de Nueva Rosita sentían un gran cariño por ese hombre benefactor.

También la empresa creció al fundarse en 1925 la Mexican Zinc Company, atrayendo familias enteras de muchas partes de la república y de varias regiones del mundo, así podemos encontrar que había chinos, libaneses, ucranianos, rusos, estadounidenses, palestinos, ingleses y españoles, así como diversas religiones.
Toda ésta etapa de bonanza hizo crecer a Nueva Rosita en ideas, enriqueció su cultura y la tolerancia, la diversidad le trajo apertura.
Durante su gestión como gerente se construyó lo que ahora es el símbolo de la Región Carbonífera, la Chimenea de Nueva Rosita...

A partir de 1930, el mineral era un lugar de ebullición y alegría, el circulante era constante, siempre había actividad durante el día y la noche, las experiencias de los que vivieron esa época reflejan una sociedad pujante, comprometida con la educación y el trabajo.

Las colonias antiguas de Nueva Rosita, como la "Americana" (por ser habitada exclusivamente por trabajadores extranjeros de la Compañía), la Independencia y la Zaragoza, tienen en su trazado y desarrollo el sello indiscutible de la ingeniería estadounidense.
Hablar del desarrollo de Nueva Rosita, es referirse indiscutiblemente a John W. Kniffin, quien aún siendo extranjero, sentía un gran amor por Nueva Rosita... al grado que cuando falleció en 1947, sus restos fueron depositados a petición de él mismo, en el mineral que ayudó a forjar.

Él murió sintiendose neorrositense, estaba comprometido con el Mineral.
Él quería seguir en Nueva Rosita, por siempre.

Nueva Rosita entera estuvo de luto por su sensible fallecimiento, así que el antiguo camino a Sabinas, fué nombrado tiempo después Calzada John W. Kniffin, como merecido reconocimiento a un hombre que ayudó al desarrollo de la población.
Tiempo después, en el período del Sr. Noé Guzmán Aguilar como alcalde, se decidió cambiar el nombre a la Calzada por el nombre del Presidente de la República en turno.
Nombrándose como ahora se conoce Boulevard Adolfo López Mateos.
Esa decisión fué hecha por cuestiones circunstanciales de la época.

Fué una decisión injusta para Nueva Rosita y la trayectoria del Sr. Kniffin.

En su memoria se hace un merecido homenaje a un neorrositense ejemplar, forjador del desarrollo de Nueva Rosita, el Sr. John Woodford Kniffin.