Los desiertos del norte están colonizados por plantas que no son dóciles, la misma naturaleza las ha forzado en la constante carrera evolutiva a luchar por conservar el agua captada en las escasas lluvias que se presenten, por ser éste el elemento más importante y generador de vida en éste ecosistema, las plantas se han visto en la necesidad de crear defensas químicas y físicas para conservarla, asegurando su propio desarrollo.

Entre las defensas físicas más claras que notamos son las espinas, que impiden o limitan el consumo del follaje o tallos de la misma planta por parte de los herbívoros que las buscan como alimento.

La mayoría de las plantas del desierto chihuahuense las utilizan como defensa, desde las pequeñas biznaguitas del genero mammillaria, hasta los enormes y esbeltos ocotillos de varios metros de altura.
Una de las plantas del noreste mejor protegida por espinas, es el Tasajillo (Cylindropuntia leptocaulis).
Es también el más bravo de los desiertos del norte y del cual siempre guardo mi distancia cuando ando por el monte.

Es una planta que domina en el desierto chihuahuense y con distribución muy limitada en las llanuras del noreste de México.

El Tasajillo mantiene un perfil bajo, no es muy llamativa ni de gran altura, regularmente mide unos 40 centímetros, aunque puede alcanzar más de metro y medio de altura en algunas poblaciones. Se mimetiza muy bien en el entorno y realmente hay ocasiones en que no te das cuenta de su presencia hasta que sientes el agudo pinchazo de sus espinas.
El Tasajillo pertenece al género Cylindropuntia por la característica forma cilíndrica de sus tallos, y está dentro del grupo de plantas conocidas comúnmente como chollas. Vendría siendo un primo del nopal (Opuntia), con la diferencia en que éste tiene sus tallos planos a manera de raqueta.

Los tallos tienen aproximadamente 5 mm de diámetro y pueden medir hasta 30 cm de largo, y de sus areolas* surgen espinas realmente agudas que miden hasta 50 mm de largo. Algunas veces éstas son blancas en la base hasta terminar con un color amarillento en la punta de la espina.

*Las areolas son las pequeñas protuberancias ubicadas en el tallo, de ellas surgen las espinas.
Su nombre científico es Cylindropuntia leptocaulis y significa lo siguiente; Cylindropuntia: Planta suculenta cilíndrica, Lepto: delgado (en griego), Caulis: Tallo (en latín).

Así que literalmente es Planta suculenta cilíndrica de tallos delgados.
Muy descriptivo y literal su nombre científico.

El Tasajillo al igual que otros tipos de chollas como el cardón (Cylindropuntia imbricata), tiene la capacidad de desprenderse de los tallos fácilmente y formar una nueva planta de manera independiente creando densas colonias de cactos a partir de una sola planta, a esto se le llama reproducción vegetativa o asexual, aunque la reproducción del Tasajillo también ocurre de manera sexual.
La floración de ésta planta se presenta en los meses de primavera y también a finales de Agosto, aunque la mayor de las veces obedece más a la presencia de lluvias, como la gran mayoría de las plantas del desierto.
Las flores son discretas y de color amarillo, miden aproximadamente 2.5 centímetros con delicados pétalos puntiagudos y es común verlas acosadas por insectos polinizadores.

Los frutos globosos maduran en invierno y son de color rojo, como pequeñas tunas con marcados puntos oscuros delineados por pequeñas y numerosas espinas a manera de barbitas llamadas glóquidas.
Dentro de las comunidades vegetales del desierto chihuahuense asociadas al Tasajillo encontramos a la Gobernadora (Larrea tridentata) y al Ocotillo (Foquieria splendens), del cual parece beneficiarse bajo la protección que ésta planta le pueda ofrecer, a diferencia de las llanuras del noreste donde aprovecha el cobijo de arbustos como el Chaparro Amargoso (Castela texana).

Existen poblaciones de Tasajillo que crecen densamente formando barreras de impenetrables espinas y es mejor darles la vuelta.
El Tasajillo es un elemento muy importante en el ecosistema del desierto, ya que sus frutos son consumidos por aves como el guajolote norteño y mamíferos como el venado cola blanca, además sus espinas proveen excelente protección para algunas aves que aprovechan éstas defensas para construír sus nidos y también algunos animales que escarban sus madrigueras bajo los arbustos de Tasajillo

Hace unas semanas fuimos a un área cercana a San José de las Piedras, al norte de Coahuila y encontramos una madriguera o lugar de descanso improvisado por algún pequeño mamífero bajo un Tasajillo, podíamos ver la tierra removida alrededor de la hondonada, me acerqué y toqué la tierra suelta bajo el Tasajillo, de seguro había sido ocupada horas antes.

La primera vez que me espiné fuerte con un Tasajillo fue en el área arqueológica de la Sierra La Batea, en territorio de Ramos Arizpe, no lo olvidaré.
Estábamos buscando petroglifos y tratando de captar el mejor ángulo para fotografiarlos, ya que algunas enormes rocas con grabados están en la cresta de la sierra y era necesario escabullirse entre las piedras calentadas por el sol y matorrales espinosos para llegar a un punto satisfactorio.

Cuando ya estaba sobre uno de los riscos superiores me doy cuenta de que el descenso no sería tan sencillo como el ascenso, así que decidí bajar a saltos sobre las rocas. En uno de esos saltos, no calculé bien y me fui directo a un grupo de tupidos Tasajillos.. dolió, terminé severamente espinado.

Desde ese día me cuido del Tasajillo.
El Tasajillo es una planta defensiva y es de las que tienes qué cuidarte cuando andas caminando en el monte, sus espinas no son como las de los nopales, huizaches u otras plantas del desierto que al enterrártelas las puedes extraer fácilmente.

Las espinas del Tasajillo una vez penetrando la piel, se adhieren a ésta y no te las puedes extraer tan fácil, al tratar de quitarla puedes ver cómo la piel se estira y debes jalar fuertemente de un solo tirón para poder extraerla, no sin antes sentir un agudo dolor, dejando el área lastimada y de un color rojizo.

Aún así que el Tasajillo sea una planta muy traviesa y que a la menor provocación pareciera fastidiar, la verdad es que es una de las plantas mejor adaptadas al desierto y solamente está defendiéndose y de una manera drástica pinta su raya con cualquiera que la encuentre en su camino.

Yo ya aprendí a respetarla... y a valorarla.

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