El Chihuahuense es un desierto dominado por matorrales y pastizales, siendo la Gobernadora una de sus plantas más características, estando ampliamente distribuída.
Tiene muchas propiedades curativas y es de las más socorridas para tratamientos homeopáticos.

Su nombre científico es Larrea tridentata. Éste arbusto lo podemos encontrar en los 3 grandes desiertos del norte del continente: Desierto de Mojave, Desierto de Sonora y en el Desierto Chihauhuense.

la Gobernadora ha evolucionado de una manera exitosa en los áridos terrenos desérticos y aunque es una planta muy arraigada en nuestro entorno y nuestra cultura, su origen lo podemos encontrar en una planta sudamericana, Larrea divaricata.
La ramificación en la distribución de la Gobernadora ha ido a la par del desarrollo de los grandes desiertos desde hace proximadamente 11,000 años y conforme avanzaba su distribución, la Gobernadora variaba su genética, así especímenes con un número normal de cromosomas (diploides) en el desierto chihuahuense, fueron reemplazados por especímenes con el doble de ellos (tetraploides) al pasar al desierto de Sonora y éstos a su vez fueron reemplazados por especímenes con el triple de cromosomas (hexaploides) al pasar al desierto de Mojave.

Todo con el objetivo de colonizar suelos cada vez más áridos.

Se agrupa en matorrales inermes, que son los que están formados por más del 70% de plantas sin espinas.
La Gobernadora es un arbusto perenne que mide desde unos 30 centímetros hasta 2 o 3 metros de altura, tiene ramas fuertes, sus hojas son gruesas de un color verde oscuro y están dispuestas a manera de dobles hojas unidas en la base, éstas hojitas tienen una capa resinosa que impide la pérdida de agua y posee sustancias químicas que inhiben su consumo por animales hervíboros.

Algo interesante de la Gobernadora es su capacidad para reproducir brotes en sus raíces que después se convierten en una nueva planta, clonandose a sí misma de manera asexual, por lo que hay especímenes que llegan a tener miles de años, realmente una planta longeva.

Es un arbusto altamente resistente a las sequías, su época de floración varía y está más definida por la temporada de lluvias. Sus flores son amarillas y miden unos 25 milímetros, produciendo frutos como bolitas pequeñas y aterciopeladas.

Cada que llueve y se mantiene la humedad en el ambiente, la gobernadora despide un olor característico muy agradable que perfuma el desierto, de ahí provienen algunos de sus nombres comunes: Creosote Bush (en Estados Unidos) y Hediondilla.
La Gobernadora huele como a creosota después de las lluvias, eso es lo que asegura la gente al percibir su aroma.
La Gobernadora se ha ganado ése nombre a pulso porque donde la encuentres, te darás cuenta que es el arbusto dominante que hasta parece que fué plantada con un propósito, es muy territorial.
Requiere ambientes con mucho sol y áridos, con temperaturas extremas en verano e invierno por lo que no puede crecer en climas isotermos.

Originalmente se asumía que la gobernadora producía una clase de inhibidor que impedía el crecimiento de otros arbustos alrededor de los especímenes adultos y saludables.
En realidad lo que sucede es que la gobernadora es tan eficiente en captación de agua, que literalmente impide a otras semillas germinar al no poder acumular suficiente agua, creando así "zonas muertas" alrededor de la planta.

Cuando se acerca la temporada de más calor con temperaturas extremas y la sequía se agudiza en verano puede perder algunas hojas, pero no detiene su actividad fotosintética, de ésta manera puede responder rápidamente a los cambios ambientales en caso de alguna repentina lluvia.
Los usos en la medicina tradicional de la Gobernadora son extensos, para tratar enfermedades venéreas, reumas, malestares renales y otros no tan medicinales pero igual de efectivos como la limpieza de radiadores. Es una planta muy fuerte y puede llegar a ser tóxica si no se emplea correctamente.

Aquí mencionaremos una manera de emplear la Gobernadora, para eliminar efectivamente la micosis, por su capacidad fungicida.

Si tienes micosis en los pies, debes buscar el arbusto de la Gobernadora, arrancar unas ramas y dejarlas secar a temperatura ambiente.
Después las pones a hervir en un recipiente con agua.
El agua se tornará de un color oscuro marrón, dejas que se entibie a una temperatura agradable (aún con las ramas y hojas adentro) y metes los pies durante unos minutos, puedes aprovechar para darte un masaje con las ramas. Es uno de los métodos más eficaces contra la micosis, es rápido y barato.

Definitivamente la Gobernadora es una Señora Planta, triunfadora de la evolución y de las más socorridas para uso homeopático.
Orgulloso arbusto de nuestros desiertos norestenses.